En Pareja… DEMIAN BUCAY:

Demián Bucay, médico psiquiatra especializado en la psicoterapia, conferencista y autor; más joven y menos famoso que su padre nos comparte su visión sobre los elementos que son indispensables para lograr una buena relación de pareja.

Una buena pareja es aquella en la que confluyen los tres componentes. Hasta aquí podemos estar todos de acuerdo.

Lo que quizás no resulte tan evidente es a qué nos referimos con cada uno de estos términos.

INGREDIENTES:

AMOR

Cuando amamos, lo que queremos es que la otra persona sea ella misma en plenitud, no queremos cambiarla. En la vida cotidiana el amor se expresa de un modo sencillo pero inconfundible: me pongo feliz cuando estás feliz y me pongo (un poco) triste cuando estás triste. Esto no quiere decir que yo no tenga otras causas de felicidad o de infelicidad, pero seguro que esta es una de ellas.

El amor es eso, nada más (¡y nada menos!), no es suficiente para conformar una buen pareja, es un componente necesario.

PASIÓN

La pasión es ese sentimiento poderoso que nos moviliza con facilidad y nos atrae hacia el otro. El amor tarda en desarrollarse, la pasión puede ser instantánea y también fugaz. Nos llenan de energía y nos brindan intensas satisfacciones. Para conformar una buena pareja es necesario encontrar modos en los que la pasión siga presente más allá de la Receta para una primera etapa. Hay tres componentes que ayudan a tener esta área completa: sexo, humor o admiración.

El sexo incluye lo sensual y lo erótico, es el modo más frecuente de expresar la pasión. Mantener una sexualidad activa, en la que ambos puedan decir lo que les agrada y ponerlo en práctica, sin pudores ni reservas, hará que la pareja continúe vital y conectada.

La admiración de uno por el otro puede ocupar el mismo lugar. Puede admirarse su belleza, su inteligencia, su coraje, su capacidad de disfrutar, su talento. El humor compartido produce el mismo efecto de complicidad, satisfacción y vitalidad, ejercitarlo y ponernos a nosotros mismo como objeto de risa es fundamental para la continuidad de una buena pareja.

PROYECTO

El tercer ingrediente de una buena pareja es el proyecto común, con esto no me refiero a sumergirse en cualquier empresa conjunta y hacer de eso una especie de atadura que nos mantenga juntos porque “ahora tenemos un compromiso”. No se trata de tener un negocio juntos, ni siquiera de tener una colección compartida de miniaturas, ni de proponernos un viaje, ni siquiera de comprarnos una casa, lo que verdaderamente es necesario para conformar una buena pareja es que los dos deseen ir en la misma dirección. El concepto de lo que esperamos del “estar en pareja” y de hacia dónde queremos encaminar nuestra vida en general, debe tener gran parte de coincidencia o habrá problemas.

¿QUÉ PASA SI FALTAN ALGUNOS DE ESOS INGREDIENTES?

Falta de amor = Relación interesada

Tal vez es el tipo de pareja más infrecuente… y también la de peor “pronóstico”. Por lo regular las mantiene juntas un objetivo común y la pasión que sienten a menudo se alimenta de la percepción de avance hacia esa meta compartida. La falta de amor y de aceptación crea rencores y resentimientos que se van enquistando, puesto que carecen de intimidad y honestidad.

Falta de pasión = Relación monótona

En este tipo de pareja, la concordancia entre el proyecto y el amor que se tiene les brinda una gran estabilidad. Su problema, claro, es que se aburren un poco. Ninguno de los dos logra subyugar al otro lo suficiente como para producir admiración, no logran entenderse a nivel sexual o ya se han dado por vencidos y no consiguen utilizar el humor como recurso.

Falta de proyecto =Relación tormentosa

Las parejas que se encuentran en esta situación suelen alternar momentos de dichosa calma con otros de gran turbulencia. Debido a que el proyecto o los ideales de uno y otro no conjugan bien, suelen tener profundos desacuerdos que los llevan con frecuencia al borde de la ruptura. Luego se reconcilian, muchas veces a través del sexo, pues pasión no les falta, o se conectan con el amor mutuo y deciden seguir adelante en su nombre. Pero no pasa mucho tiempo hasta que vuelven a darse de bruces con el próximo desacuerdo.

Redes sociales = ¿Infidelidad?

“No considero que sean malas; la tecnología en general facilita la comunicación y nos vuelve más accesibles. Si se desea ser infiel, será no porque hay más “oportunidades” sino por que así se decide”.

Espacio personal y privacidad, ¿saludable en la pareja?

“Es fundamentalmente hoy en día tener esos espacios. Cuando nos juntamos dos se producen tres; quiere decir tiempos míos, tuyos y de la pareja. Hay actividades y asuntos que son de la incumbencia de ambas partes”