Lucy Lara: Una historia de Glamour

Ella es una fashionista apasionada. Trabaja en el mundo de la comunicación, diseño y moda. Siempre luchando por sus sueños en cada etapa de su profesión; y además, ha conquistado el mundo editorial en México.

Por: Adriana Palomino  |  Fotografías: El Midas Photographer

Sobre tu historia en el mundo editorial ¿Qué nos puedes contar?

Yo cuando estaba chica, (de 5 años) hacia muñequitas para recortar y se las vendía a mis amigas. Las que ofrecían en las tiendas, no tenían los vestidos muy actualizados, así que, sobre la misma muñeca hacia la ropa; con el tiempo pensé que por ahí iba mi camino. Luego me confundí un poco, y cuando ya tenía edad para entrar a la universidad quise estudiar Moda, pero me topé con que no había escuelas en México. Las carreras que existían eran más técnicas y por eso, decidí estudiar Comunicación; me gradué, y salí con un muy buen puesto trabajando en presidencia.  Sin embargo, noté que no estaba feliz, hablé con mi papá y le dije que yo realmente necesitaba buscar mis sueños. Me fui a Los Ángeles y estudié Moda y Diseño de Aparadores. Finalmente me gradué de esa carrera.

Poco tiempo después, una amiga mía iba a sacar un suplemento en El Financiero, y me propuso escribir la parte concerniente a lo relacionado con la moda, pero el proyecto nunca se realizó. Esto no paró aquí, porque después ella le mandó mis artículos al editor de Vogue, quien al leerlos me quiso conocer y ahí empecé “por la puerta grande”. Debo decir que Vogue no era lo que ahora es. Ingresé primero como columnista, pero hubo un problema con el editor de la sección de moda y lo despidieron; entonces, entre a concursar por la plaza, y finalmente me dieron el puesto. Ahí aprendí mucho, hice styling, empecé a foguearme, y luego justo a los 15 años de trabajar ahí cerró Vogue dejando un hueco terrible en la parte editorial. En ese momento las únicas revistas que se estaban haciendo eran las de Veintitantos y de 15 a 20. Yo me tuve que ir a trabajar una agencia de publicidad un rato (que, por cierto, odié) y me tocó implementar la campaña de “Soy Totalmente Palacio”, y en la primera etapa de la misión me confiaron el puesto de Directora Creativa y de ahí me fui a Veintitantos. Gracias a Dios me fui a ser Directora Editorial de moda de ELLE, y también lo he sido de InFashion, Marie Claire y Glamour.

¿Qué significa para ti Glamour?

Ha sido una muy buena experiencia ya que me gusta su ADN. En ella se resalta un círculo virtuoso entre la parte que corresponde a la celebridad, las aspiraciones y todo lo que es e implica el lujo, unido a la pieza fundamental de empoderar a las mujeres. Nuestra revista tiene esta conjunción que hace que se sientan muy capaces. Ya tengo 4 años y medio trabajando aquí. Glamour es un título muy exitoso, con muy buena distribución, tiene el mejor número de seguidores, y con orgullo les digo que somos la revista de moda y belleza más vendida.

¿Cómo mezclas tu trabajo con tu vida personal?

Es bien difícil. Tengo un hijo y nuestra dinámica de vida es estar conviviendo en ratos juntos y otros por separado. Mi trabajo es muy absorbente, viajo por todo el mundo todo el tiempo y cuando estoy en México dispongo de pocos momentos porque tengo una gran cantidad de eventos. Además, si sumas a todo esto mi labor con los libros, la vida se me ha complicado para el bien profesional; sin embargo, esa parte familiar y de mujer se ve afectada.

¿Qué poder tiene para ti la ropa?

Creo que tiene todo el poder del mundo. Es una herramienta increíble que te puede ayudar a verte y sentirte mejor. Es más, hasta para las personas que no están interesadas en ella, también puede ser un medio de expresión.  Para las que si lo estamos, es una gran fuente de inspiración.

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¿Cómo percibes la moda actual?

Esta es la era de los zapatos. Es tan fuerte su influencia que por ellos se han diseñado los bolsos. El calzado se ha hecho caro pero también se han hecho piezas únicas. En cuanto a la ropa todo se vale, me encanta que ahora puedas mezclar lo de día en la tarde, lo de tarde en la noche etc. Me gusta la libertad y no hay nada definido. Todo está en que tengas buen gusto al vestir, siempre tomando en cuenta el lugar al que vas y al estatus que tienes. Siguiendo estos lineamientos la moda siempre te favorecerá.

¿Cómo es que comienzas a escribir libros?

Empecé con Antonio González de Cosio con el libro del Estilo. Nosotros trabajábamos en InFashion, que fue una revista muy creativa y la verdad hacíamos lo queríamos ya que era muy  semejante a nosotros dos, es por eso que cuando cierra InFashion no sabíamos hacia donde se dirigía nuestro futuro. No me imaginaba en otra revista. En este trabajo sentí que llegué al tope de lo que yo aspiraba ya que se cumplió una parte importante para apoyar a la moda mexicana, y al cerrar, Antonio y yo, nos sentimos perdidos, en un duelo total. Antonio estaba en Barcelona me fui a verlo y ahí decidimos escribir el libro, y cuando lo quise vender con una sola llamada realicé la venta. “Estilo” ha sido increíblemente exitoso y nos agarró, su fama, por sorpresa.

Y el poder de tu belleza…

Es un proyecto en soledad. En cada revista escribo un artículo entre la diferencia de ser bonita, guapa y atractiva. Me parece muy importante destacar que las chicas comprendan que la belleza está mucho más allá de la estética. Parece algo tan sencillo de identificar y a la vez puede ser muy complejo.

¿Qué te dices todos los días al verte a un espejo?

Yo me gusto, aunque a veces al verme en los retratos me digo que porque me veo tan mal, si yo me siento tan bien. Las fotografías no me hacen justicia. Por otro lado, creo que me reconciliado con mi belleza y si vas bien encaminada, con los años, hasta te ves mejor… es más, a mí ya no me preocupan otras cosas que de joven me inquietaban. ¡Yo soy guapa y atractiva!

Tu icono en la moda:

Karl Lagerfeld. Es un personaje raro, obscuro, pero como genio no puedo compararlo con nadie. Me parece un workaholic, un pozo sin fondo de ideas cuya pasión por su carrera me encanta.

Tu inspiración:

Mi hijo sin duda. Él me ha dado las mejores pruebas de resistencia, balance, cariño y de amor sincero.

Tus sueños:

Poder vivir bien. Entregar a los demás lo que me han enseñado y sin duda poder plasmar mi trabajo y mi pasión en el futuro de la moda mexicana. Para mí es importante dejar un legado, no sé todavía cual… tal vez, diseñando o coordinando. Creo que hace falta curaduría en este mundo del diseño mexicano, entiendo que hay buenas ideas pero se pierden algunas cosas en el camino; por ejemplo, observo que los diseñadores o hacen lo mismo o hacen cosas diferentes de una temporada a la otra, donde no existe una identidad.