Para tus próximas vacaciones, te proponemos, pasarlas en forma diferente. Se trata de que conozcas y vivas la experiencia de pasarlas en verdaderas joyas turísticas disfrutando de extraordinarias haciendas mexicanas del siglo XVI. Es como darle un giro a los acostumbrados paseos de siempre al viajar por México; te aseguro, que harán que dejes a un lado los conocidos hoteles.

 

travel3HACIENDA PUERTA CAMPECHE

Reliquia arquitectónica del Siglo VII, ubicada a 20 minutos del Aeropuerto de Campeche. Declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO.

Antiguamente llamada Casa Guerrero, fue el hogar de los primeros comerciantes de productos de la zona. Entre colores ocres y naranjas tiene 15 habitaciones que combinan la comodidad con la tecnología moderna. Cuenta con piscina, hamacas, vistas soñadas y un restaurante especializado en pescados.

 

 

travel2HACIENDA UAYAMON

Desde sus orígenes, de fines del siglo XVI, fue uno de los principales establecimientos de la región de Campeche. Cuenta con 200 hectáreas y está situada a 20 minutos del aeropuerto de Campeche.

Rodeada de tranquilos senderos, tiene 12 casitas decoradas elegantemente con terraza y jardín privado. Cuenta con un restaurante con toques propios de la costa mediterránea. Además puedes desconectarte a través del spa relajante y su ambiente natural.

 

 

travel1
HACIENDA TEMOZÓN

Es una de las residencias henequenales del siglo XVII que aún conserva la península de Yucatán. Se encuentra situada a 35 minutos del aeropuerto de Mérida.

En sus alrededores, podrás ver y visitar: cenotes, las grutas de Lol-Tun y las ruinas mayas de Uxmal; mismas que conforman los principales atractivos de este hermoso lugar.

 

 

travel4HACIENDA SAN JOSÉ

Es una emblemática construcción del siglo SVIII que conserva los azules pasteles de su fachada, su decoración y hasta los murales de su capilla. Se ubica a 45 minutos del aeropuerto de Mérida.

Ideal para visitar escenarios como el Cenote Dzitnup o las místicas pirámides de Chichén Itzá. Cuenta con 15 suites distribuidas alrededor de un patio colonial y además tiene habitaciones pintadas en el relajante
color azul lavanda. Sobre lo que fue el huerto se extiende una espectacular alberca y jacuzzi, junto a auténticas casitas mayas.