El punto de quiebre no es el final

Por Adrián Gutiérrez Autor del Libro  “Como ser un mexicano exitoso” y “100 cosas que todo mexicano debe saber”

Cuando estudio las características de las personas exitosas, hay una
característica que se repite constantemente: Un quiebre.

¿Y a qué me refiero con un quiebre?

Un quiebre es una situación extrema donde nuestro mundo cambia por completo. El Dr. Malcolm Gladwell escribe en su libro David y Goliat, que una gran mayoría de los primer ministros y presidentes de varios países son huérfanos de padre o madre y que muchos de los grandes empresarios tiene problemas
de dislexia. Yo analizo dos casos más, Alemania y Japón; hoy las nuevas generaciones no imaginan cómo en 1945 esas dos naciones
estaban completamente destruidas, con ciudades en ruinas, las personas derrotadas, sin empleos, enfermas y sin embargo hoy, ambas naciones son potencia mundial.

¿Qué tenían que perder?

Nada, solo les quedaba volver a
empezar. No se necesita una guerra, un terremoto o un huracán para perderlo todo.

Te cuento una historia personal:

A mis once años tenía mi vida familiar hecha y vivía en Rioverde, San Luis Potosí. Mis papás tenían problemas entre ellos y claro que la opción de un divorcio era real; sin embargo, todo ocurrió de un día para otro. Un domingo llegaron familiares de mi mamá por
nosotros, nos dijeron “tomen lo que más quieran llevarse”, yo
tome mi patineta, algo de ropa y unas cuantas latas de mi colección
y dejamos todo. No nos llevamos ni los muebles, ni los juguetes, ni tuve oportunidad de despedirme de mis amigos, nada… incluso durante 20 años no volví a la ciudad que me vio crecer.  Para todos era volver a empezar.

Una de las preguntas trascendentales es: ¿Qué vas hacer con esto que te pasó?

A esa edad yo no podía hacer mucho, perosí fui testigo de lo que hicieron cada uno de mis padres. En Rioverde vivíamos en una
zona de confort, no éramos ricos, pero comida no faltaba. Mi
casa era pequeña: dos recamara,un baño, un auto algunas veces,
escuela, una televisión en el hogar, teléfono, deudas, y vivir
ajustados; pero era la manera en que mi familia se había
acostumbrado a vivir.

Después del divorcio, mis papás tuvieron que empezar de cero. Mi mamá no había trabajado en 12 años, ni tenía estudios universitarios, pero nos tenía que sacar adelante ya que mi papá no iba ayudar en nuestra manutención.  No tenía nada, sólo dudas,
miedo, pensamientos pesimistas y personas que le decían “no
vas a poder”, sin embargo ya no tenía nada que perder. De la nada construyó una empresa que llegó a vender 56 millones de pesos en un año y hasta el día de hoy se mantiene activa y orgullosa de sus logros y su independencia.

Por otro lado, mi papá no tenía ya responsabilidades, solo tenía
que ver por él, y a pesar de contar con más estudios y herramientas
para construir un mejor futuro se conformó viviendo con
lo mismo con lo que había vivido toda su vida, incluso con menos.

Con esto no te digo que dejes todo y comiences de cero, tu que me estás leyendo eres ahora consciente de que puedes estaren una zona de confort que te hace no avanzar.

Pregúntate: ¿qué te hace no ambicionar más?, ¿qué te hace no tomar riesgos?

Seguramente tienes planes, sueños y metas que quieres realizar y que cada año pospones, les das largar ¿Por qué esperar a perderlo todo? ¿Por qué esperar un quiebre para realizarlos?

Y tú que perdiste todo y que comienzas de cero, vive ésta
experiencia com0 una gran oportunidad para hacer cosas
extraordinarias, no te atengas a la poca ayuda que te llega y la generosidad de otras personas, ve qué puedes hacer con ello
para construir ese sueño que siempre quisiste realizar y que
ahora que no tienes nada que perder puedes intentar.

El mundo del éxito está compuesto de personas que se atrevieron
hacer lo que los demás no hicieron.