Una mujer ON FIRE !!

PM: ¿Cómo empezó tu travesía en el mundo de la cocina?

CC: Cuanto tenia como 15 años una amiga de la prepa me comentó que iba a estudiar cocina y me sorprendió muchísimo. Yo siempre había cocinado como mi abuela y mi papá, que es abogado me sugirió empezar a trabajar para “probar” si realmente me gustaba; empece a trabajar durante la preparatoria en el Mediterranean bajo la mentoría del Chef Antonio Márquez.

 

PM: ¿Cómo viviste tu periodo educativo?

CC: Mientras seguía trabajando en el Mediterranean ingrese al Instituto Culinario de México. Era importante seguir trabajando, además aprovechaba los veranos para hacer prácticas profesionales en California, Nueva York y Oaxaca. En el penúltimo año de la carrera un amigo con el que estuve trabajando me invitó a trabajar en la Arena Monterrey. En ese tiempo el Chef Toño Márquez ingresó como gerente de alimentos y bebidas y me pidió hacer el catering para la banda Guns N’ Roses; entre amigos y mi hermano hicimos el primer catering. Al finalizar, el manager de la banda me pidió que me quedara como Chef del tour, no tome la oferta ya que mi papá me pidió que primero terminara mi carrera, que no la pusiera en pausa por nada.

 

PM: ¿Cómo fue tu primer trabajo una vez que te graduaste del Instituto Culinario?

CC: Justo después del catering para la banda, la Arena me contactó para ofrecerme empleo, yo estaba muy emocionada y les pedí que me esperaran un poco, porque me faltaba graduarme. Me gradué en diciembre y en febrero ya estaba firmando contrato de planta. Mi puesto era de Chef y Maître d’. Al año de trabajar ahí obtuve el puesto de Chef  Ejecutiva; tenía a mi cargo 50 cocineros, 300 runners y los meseros. Llegó un punto donde ya no podía escalar de posición y decidí salir. A la distancia representa un logro muy grande haber trabajado ahí, crecí mucho y muy rápido y sobretodo pude demostrarle a mi papá que sí podía.

PM: ¿Qué nuevos proyectos llegaron después?

CC: Me invitan a trabajar en una empresa de carnes aquí en Monterrey. Abren una tienda y me dan un puesto administrativo y enloquezco, sólo estuve ahí 3 meses. Caí en una depresión muy fuerte, de estar en la Arena a un puesto administrativo… extrañaba la locura.

Decidí tomarme unos días de vacaciones y mi abuelo me animo a trabajar en Estados Unidos. Contacté con una empresa que se llama Enlace Internacional y me aceptaron como practicante en un restaurante en Arizona con el Chef Mel Mecinas; él es de Oaxaca y es impresionante su carrera, empezó como lava lozas y hoy es Chef Corporativo. Ahí aprendí muchas cosas; a los 2 meses me convertí en encargada de una estación y cada mes obtenía más y más responsabilidad. Después me fui al Proof donde aprendí todo lo relacionado a la cocina americana, ahí todo era local y de excelente calidad. Luego me mude a California para ayudarle a un amigo que estaba abriendo un restaurante y ahí troné completamente, trabajábamos de 18 a 20 horas diarias, era muy bien pagado pero no sentía ni los pies, estaba muy cansada y al mes renuncié. De una recomendación me ofrecieron trabajo en el Hotel Sea Island Resorts en Georgia, fue una gran experiencia ya que los anteriores chefs no daban el kilo y se iban constantemente, Josué (mi mano derecha) y yo nos quedamos a cargo de la cocina completa. Aprendimos muchísimo y pasamos por todos lados… el restaurante italiano, el bar, la alberca; hacíamos aproximadamente 400 comidas y 500 cenas, también hicimos muy buenos amigos.

PM: ¿Cómo fue regresar a Monterrey y empezar a abrirte camino?

CC: Regrese a Monterrey en octubre del 2014 y en ese momento estaba Paralelo Norte. Toño Márquez, me invito a una junta en casa de Alfredo Villanueva y me presento a toda la gente detrás de Paralelo; también me pidió ayuda con un proyecto de un restaurante en Plaza Nativa. Llegó un punto donde decidió pasarme el proyecto, habló con los socios y lo primero que me dicen es que tienen miedo porque soy mujer y no estaban seguros si sabía manejar a la gente. Cuando decidí quedarme con el proyecto les presente dos condiciones: Un cambio de nombre y el entendido de que en 1 año yo abriría un restaurante. El nombre cambió a Cien28 y empezamos a trabajar, Josué se vino a Monterrey y a la par empezamos a desarrollar SiSu.

A Sisu le metí todos mis ahorros de 10 años, al año decididos cerrar por que se volvió una locura.

Después Alejandro Gutiérrez de la SMP  me invitó a ser juez y me enamore de las cosas que hacía la gente. La parrilla toda la vida me ha gustado, soy amante del ahumado y el asado así que me convertí en Fire Master hace dos años, después de estar en muchísimos cursos y certificaciones

Ahora con OK BALDÍO somos un colectivo de 5 chefs, hay muchos asadores, ahumadores, comidas informales o para llevar, es un lugar increíble para chelear.

PM: ¿Qué fue lo que resultó más difícil aprender dentro de tu profesión?

CC: No llorar, yo era súper lloricona. Cuando un chef me regañaba yo lloraba; también fue muy difícil aceptar una critica constructiva o negativa, pero ya lo superé .

 

PM: ¿Tu consejo para las mujeres que desean convertirse en chefs?

CC: Dale si te gusta, aviéntate, métete a la cocina, pruébate algunos días en un restaurante… 😉

Ingredientes del éxito 

  • Espíritu arriesgado
  • Reconocer que siempre hay tiempo
  • Dedicación
    •                                  Esfuerzo máximo

 

Preparación

Mezclar todos los ingredientes con mucha pasión y ganas de aprender constantemente y ¡listo!. Disfrútese frío, ya que la recompensa tardará en llegar, pero estará ahí en el momento justo.

 

Instrumentos que no deben faltar en el asador:

Termómetro, cuchillos, pinzas, guantes de calor y fuego.